La pelea del día anterior con Clara
era la novedad del día, por lo que hoy me tocaba aguantar todo tipo
de comentarios y chismorreos de gente que se cree graciosa o
simplemente importante por hablar con la víctima de la situación.
Las ganas que tenía de ir a clase
aquel día eran de cero y descendiendo en picado y las de ver a Axel
eran de menos infinito, al cual justamente le estaba viendo a lo
lejos apoyado en la puerta de clase con los cascos de música puestos
creyéndose el rey del Olimpo.
-¡Buenos días! - Me dice
esbozando una sonrisa e interponiéndose en mi camino. Me empano una
milésima de segundo con su boca y después le aparto para poder
pasar sin dirigirme a él nada más que expresando una mueca de mi
claro enfado.
Dejo mi mochila e intento buscar a
Damián para hablar con él cuando de repente Axel aparece por
detrás y me toca el hombro para que me gire.
-¿Qué pasó ayer Ari? Me dejaste
plantado y el trabajo lo tenemos que entregar mañana, me da igual
si tienes un mal día pero soy nuevo y no quiero empezar con mal pie
en el instituto suspendiendo mi primer trabajo.... - ¿Qué qué me
pasa? Pero este que se ha creído ¿que voy a estar tan tranquila
con él después de lo de ayer? Que ganas de mandarle a la mierda
pero no puedo, por desgracia tiene razón y yo tampoco quiero
suspender.
-Nada, me quede dormida, podemos
quedar hoy... pero poco rato que tengo que...hacer cosas. - En
realidad solo quería estar el menor tiempo posible con él.
-Hecho. Mejor hoy te espero en mi
casa a las seis que no me apetece bajar a la parada, además ya
sabes donde está. - Y sin dejarme responder se da la vuelta y se
vuelve a poner los cascos esperando la llegada del profesor.
Las clases transcurren lentas, con
algún que otro comentario a mis espaldas pero el día no se hace
tan insoportable como esperaba. Al llegar a casa me tumbo en la cama
sin comer a pesar de que mi abuela me insiste sin cesar. No tengo
apetito y casi sin quererlo, me quedo dormida despertándome como un
reloj a las cinco y media ni un minuto más ni uno menos, así que
me arreglo un poco y salgo a casa de Axel. Llego a la puerta de su
casa y antes de tocar, me paro un segundo pensativa “Ariadna, no
te sometas a sus encantos...” me digo ami misma, y después de eso
toco la puerta con decisión y a los segundos aparece Axel tras
ella.
Nos ponemos al instante a hacer el
trabajo casi sin mirarnos y limitándonos a hablar solo de la
asignatura, hasta que él empieza a hacer bromas sobre los distintos
profesores del instituto, el rellenito de lengua que cada vez que
levanta el brazo para escribir en la pizarra se le ve el ombligo, le
llama “bailarina del vientre”, y luego sobre las muletillas del
profesor de matemáticas, las gafas horteras de la de biología... y
una larga lista de bromas que acaban sacándome más de una sonrisa.
-Bff... Y tú porque no estás en
primera fila, pero ¿no te has fijado que el de mates se apoya en
las mesas de delante? Pues se pone así a esta distancia de nosotros
y encima te mira con cara de loco que parece que te va a comer –
Me lo dice mientras se acerca ami imitando los gestos del profesor
de matemáticas. Entonces yo me río mientras él me sonríe
mirándome fijamente,“mierda Ariadna no le rías las
gracias...Joder pero es que es tan mono... ¡No, basta!”.
-Emmm, bueno creo que ya hemos
terminado y también creo que me voy a ir...- Le digo algo cortante
y me levanto del sofá preparada para irme.
-Espera Ari- Me dice agarrándome
del brazo. Me giro y antes de decir una palabra me besa. Un beso
dulce y a la vez intenso que hace que la cabeza me vuele a otro
planeta olvidándome de todo. Sin quererlo continúo besándole
mientras él desliza sus manos por mi pelo bajando lentamente por mi
espalda y posándose en mis caderas. Me agarro fuerte de su cuello a
la vez que mi respiración se acelera, él me aproxima contra su
cuerpo sin dejarme escapar y comienza a pasar sus manos por debajo
de mi camiseta acariciándome según avanza hacia arriba. Pero mi
cabeza vuelve sobre mis hombros al planeta Tierra y reacciono.
-Axel, para, no, basta- Le digo
apartándole.
-¿Qué pasa...?
-¿Pretendes que siga con esto
después de que dejaras que tu novia me pegara una paliza ayer? No
me puedo creer que seas tan cerdo- Le aparto del todo y me dispongo
a irme.
-Pero... ¡Ari! ¡Ariadna!- Me
agarra del brazo pero yo lo sacudo obligándole a que me suelte
-No Axel, apártate ¿vale? - Y
dejándole con las palabras en la boca, salgo de su casa corriendo
dando un portazo casi sin ser consciente de lo que había pasado.
No hay comentarios:
Publicar un comentario