17.6.13

12


 La pelea del día anterior con Clara era la novedad del día, por lo que hoy me tocaba aguantar todo tipo de comentarios y chismorreos de gente que se cree graciosa o simplemente importante por hablar con la víctima de la situación.
Las ganas que tenía de ir a clase aquel día eran de cero y descendiendo en picado y las de ver a Axel eran de menos infinito, al cual justamente le estaba viendo a lo lejos apoyado en la puerta de clase con los cascos de música puestos creyéndose el rey del Olimpo.
-¡Buenos días! - Me dice esbozando una sonrisa e interponiéndose en mi camino. Me empano una milésima de segundo con su boca y después le aparto para poder pasar sin dirigirme a él nada más que expresando una mueca de mi claro enfado.
Dejo mi mochila e intento buscar a Damián para hablar con él cuando de repente Axel aparece por detrás y me toca el hombro para que me gire.
-¿Qué pasó ayer Ari? Me dejaste plantado y el trabajo lo tenemos que entregar mañana, me da igual si tienes un mal día pero soy nuevo y no quiero empezar con mal pie en el instituto suspendiendo mi primer trabajo.... - ¿Qué qué me pasa? Pero este que se ha creído ¿que voy a estar tan tranquila con él después de lo de ayer? Que ganas de mandarle a la mierda pero no puedo, por desgracia tiene razón y yo tampoco quiero suspender.
-Nada, me quede dormida, podemos quedar hoy... pero poco rato que tengo que...hacer cosas. - En realidad solo quería estar el menor tiempo posible con él.
-Hecho. Mejor hoy te espero en mi casa a las seis que no me apetece bajar a la parada, además ya sabes donde está. - Y sin dejarme responder se da la vuelta y se vuelve a poner los cascos esperando la llegada del profesor.
Las clases transcurren lentas, con algún que otro comentario a mis espaldas pero el día no se hace tan insoportable como esperaba. Al llegar a casa me tumbo en la cama sin comer a pesar de que mi abuela me insiste sin cesar. No tengo apetito y casi sin quererlo, me quedo dormida despertándome como un reloj a las cinco y media ni un minuto más ni uno menos, así que me arreglo un poco y salgo a casa de Axel. Llego a la puerta de su casa y antes de tocar, me paro un segundo pensativa “Ariadna, no te sometas a sus encantos...” me digo ami misma, y después de eso toco la puerta con decisión y a los segundos aparece Axel tras ella.
Nos ponemos al instante a hacer el trabajo casi sin mirarnos y limitándonos a hablar solo de la asignatura, hasta que él empieza a hacer bromas sobre los distintos profesores del instituto, el rellenito de lengua que cada vez que levanta el brazo para escribir en la pizarra se le ve el ombligo, le llama “bailarina del vientre”, y luego sobre las muletillas del profesor de matemáticas, las gafas horteras de la de biología... y una larga lista de bromas que acaban sacándome más de una sonrisa.
-Bff... Y tú porque no estás en primera fila, pero ¿no te has fijado que el de mates se apoya en las mesas de delante? Pues se pone así a esta distancia de nosotros y encima te mira con cara de loco que parece que te va a comer – Me lo dice mientras se acerca ami imitando los gestos del profesor de matemáticas. Entonces yo me río mientras él me sonríe mirándome fijamente,“mierda Ariadna no le rías las gracias...Joder pero es que es tan mono... ¡No, basta!”.
-Emmm, bueno creo que ya hemos terminado y también creo que me voy a ir...- Le digo algo cortante y me levanto del sofá preparada para irme.
-Espera Ari- Me dice agarrándome del brazo. Me giro y antes de decir una palabra me besa. Un beso dulce y a la vez intenso que hace que la cabeza me vuele a otro planeta olvidándome de todo. Sin quererlo continúo besándole mientras él desliza sus manos por mi pelo bajando lentamente por mi espalda y posándose en mis caderas. Me agarro fuerte de su cuello a la vez que mi respiración se acelera, él me aproxima contra su cuerpo sin dejarme escapar y comienza a pasar sus manos por debajo de mi camiseta acariciándome según avanza hacia arriba. Pero mi cabeza vuelve sobre mis hombros al planeta Tierra y reacciono.
-Axel, para, no, basta- Le digo apartándole.
-¿Qué pasa...?
-¿Pretendes que siga con esto después de que dejaras que tu novia me pegara una paliza ayer? No me puedo creer que seas tan cerdo- Le aparto del todo y me dispongo a irme.
-Pero... ¡Ari! ¡Ariadna!- Me agarra del brazo pero yo lo sacudo obligándole a que me suelte
-No Axel, apártate ¿vale? - Y dejándole con las palabras en la boca, salgo de su casa corriendo dando un portazo casi sin ser consciente de lo que había pasado.

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